Sindrome de la clase turista
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Se conoce como “Sindrome de la Clase Turista” la formación de trombos en las venas de las extremidades inferiores, que posteriormente puede desprenderse de estas venas y viajar por las mismas hacia el corazón, obstruir los vasos pulmonares e incluso provocar una embolia pulmonar.
Esta patología, poco frecuente, se conoce como Trombosis Venosa Profunda (TVP). El Síndrome de la Clase Turista se ha observado en pasajeros de vuelos de larga duración (más de 3 horas) y sobre todo en viajeros de clase turista, debido a la poca movilidad de las piernas en espacios reducidos durante el largo viaje.
A parte de la inmovilidad de las extremedidades inferiores que se produce en viajes de larga duración, existen otros factores de riesgo que pueden desencadenar este síndrome:
- Hipoxia: Reducción de oxigeno en el avión
- Presión atmosférica alterada: La presión higrométrica del aire ambiental disminuye
- Deshidratación si el pasajero no bebe suficiente agua: En la altura aumenta la necesidad de ingesta de líquido
- Abuso de alcohol y tabaco. La combinación de varios de estos factores, junto a un paciente con mala circulación (varices, etc.) aumenta la probabilidad, aunque continúa siendo baja, de sufrir una Trombosis Venosa Profunda
Tabla que permite clasificar a las personas según el riesgo que tienen de presentar una trombosis:
- Bajo riesgo: Jóvenes, personas sanas que no tomen ningún medicamento.
- Riesgo moderado: Mayores de 40 años, personas que toman anticonceptivos orales o terapia hormonal sustitutiva, obesos, fumadores, personas que tengan enfermedad varicosa, personas que presenten insuficiencia cardiaca, mujeres embarazadas.
- Alto riesgo: Historia previa de trombosis o predisposición familiar a la trombosis. Antecedentes de postoperatorio tras anestesia general reciente, traumatismo en extremidades inferiores, miembros inferiores inmovilizados, enfermedades oncológicas.





